9788499539218.jpg

José Ingenieros

El hombre mediocre

Créditos

ISBN rústica: 978-84-9953-920-1.

ISBN ebook: 978-84-9953-921-8.

Sumario

Créditos 4

Presentación 9

La vida 9

ADVERTENCIA 11

Introducción. La moral de los idealistas 13

I. La emoción del ideal 13

II. De un idealismo fundado en experiencia 13

III. Los temperamentos idealistas 21

IV. El idealismo romántico 25

V. El idealismo estoico 28

VI. Símbolo 33

Capítulo I. El hombre mediocre 34

I. ¿«Áurea Mediocritas»? 34

II. Los hombres sin personalidad 37

III. En torno del hombre mediocre 39

IV. Concepto social de la mediocridad 43

V. El espíritu conservador 45

VI. Peligros sociales de la mediocridad 50

VII. La vulgaridad 52

Capítulo II. La mediocridad intelectual 55

I. El hombre rutinario 55

II. Los estigmas de la mediocridad intelectual 61

III. La maledicencia 65

IV. El sendero de la gloria 69

Capítulo III. Los valores morales 74

I. La moral de Tartufo 74

II. El hombre honesto 83

III. Los tránsfugas de la honestidad 87

IV. Función social de la virtud 91

V. La pequeña virtud y el talento moral 94

VI. El genio moral: la santidad 99

Capítulo IV. Los caracteres mediocres 103

I. Hombres y sombras 103

II. La domesticación de los mediocres 107

III. La vanidad 114

IV. La dignidad 117

Capítulo V. La envidia 122

I. La pasión de los mediocres 122

II. Psicología de los Envidiosos 127

III. Los roedores de la gloria 131

IV. Una escena dantesca: su castigo 135

Capítulo VI. La vejez niveladora 137

I. Las canas 137

II. Etapas de decadencia 139

III. La bancarrota de los ingenios 141

IV. Psicología de la vejez 142

V. La virtud de la impotencia 146

Capítulo VII. La mediocracia 149

I. El clima de la mediocridad 149

II. La patria 153

III. La política de las piaras 155

IV. Los arquetipos de la mediocracia 161

V. La aristocracia del mérito 171

Capítulo VIII. Los forjadores de ideales 178

I. El clima del genio 178

II. Sarmiento 182

III. Ameghino 189

IV. La moral del genio 197

Libros a la carta 203

Presentación

La vida

José Ingenieros (1877, Palermo (Italia)-1925, Buenos Aires)

Su nombre original era Giuseppe Ingegneri. Fue médico, psiquiatra, psicólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo.

En 1892, tras terminar sus estudios secundarios, fundó el periódico La Reforma. Hacia 1893, estudió en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, de la que se graduó en 1897 de farmacéutico y en 1900 de médico.

Ingenieros fue un miembro relevante de la Cátedra de Neurología y del Servicio de Observación de Alienados de la Policía de la Capital, el cual llegó a dirigir.

Entre 1902-1913 dirigió los archivos de Psiquiatría y Criminología y se hizo cargo del Instituto de Criminología de la Penitenciaría Nacional de Buenos Aires, alternando su trabajo con conferencias en universidades europeas.

En 1908 ocupó la Cátedra de Psicología Experimental en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ese año fundó la Sociedad de Psicología.

Ingenieros terminó sus estudios en las universidades de París, Ginebra, Lausana y Heidelberg. Sus ensayos sociológicos El hombre mediocre y sus ensayos críticos y políticos, Hacia una moral sin dogmas, y Las fuerzas morales tuvieron un gran influencia en el ámbito universitario de Argentina.

En 1914 José Ingenieros se casó con Eva Rutenberg en Lausana, Suiza. Tuvieron cuatro hijos, Delia, Amalia, Julio y Cecilia.

Hacia 1919 renunció a todos los cargos docentes y comenzó hacia 1920 su etapa política, participando de manera activa en favor del grupo Claridad, de tendencia comunista.

Unos años después propuso la formación de la Unión Latinoamericana, una organización que difundió sus ideas antiimperialistas.

En 1925, poco antes de morir fundó la revista Renovación, en la que escribió con los pseudónimos de Julio Barreda Lynch y de Raúl H. Cisneros.

Ingenieros se distanció del socialismo de Estado y empezó a colaborar con periódicos anarquistas, varias de sus obras literarias reflejan este acercamiento. Murió el 31 de octubre de 1925, a los cuarenta y ocho años.

El presente volumen lo integran las lecciones sobre psicología del carácter que dio Ingenieros en la cátedra de la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires durante el año 1910. En ellas se proponía comprender cómo funcionan las sociedades humanas, y para ello establecía y describía tres tipos o caracteres que según él era posible reconocer en cualquier comunidad de seres humanos: el idealista, el hombre mediocre y el inferior. Ingenieros no ocultaba su admiración hacia el primer tipo pero, más allá de los juicios morales, hacía el esfuerzo de entender en clave psicológica las particularidades de cada tipo y su función específica en nuestras sociedades. Así, dedicaba una parte importante de la obra al segundo tipo, el hombre mediocre, porque él constituye el grueso de las sociedades: «¿La continuidad de la vida social sería posible sin esa compacta masa de hombres puramente imitativos, capaces de conservar los hábitos rutinarios que la sociedad les transfunde mediante la educación? El mediocre no inventa nada, no crea, no empuja, no rompe, no engendra; pero, en cambio, custodia celosamente la armazón de automatismos y prejuicios y dogmas acumulados durante siglos, defendiendo ese capital común contra la asechanza de los inadaptables. Su rencor a los creadores compénsase por su resistencia a los destructores».

ADVERTENCIA

Forman el presente volumen las lecciones sobre psicología del carácter, profesadas por el autor en su cátedra de la Facultad de Filosofía y Letras (curso 1910). En ese y el siguiente año, con excepción de pocos fragmentos complementarios, fueron publicadas en «La Nación», de Buenos Aires, y reunidas después en los «Archivos de Psiquiatría y Criminología» (1911). Reordenadas las partes y corregida la forma, apareció el todo en la Biblioteca «Renacimiento» (Madrid, enero de 1913, diez mil ejemplares); con ligeras correcciones se reimprimió la segunda edición (abril de 1913), de igual tiraje. La «Biblioteca Ariel» y la «Colección Sarmiento» han reeditado la Introducción en folleto («La moral de los idealistas», San José de Costa Rica, 1914, y Barcelona, 1917).

La presente edición es copia fiel de la tercera completa, que ha sido objeto de nuevas y mayores correcciones: en la ordenación de los capítulos, en la denominación de sus partes y en la forma. Responden ellas al objeto de aumentar su claridad, especialmente en lo que constituye su doctrina moral, tornándola más accesible a los jóvenes comprensivos e ilustrados para quienes fueron dichas las lecciones.

••••••

El autor de este libro se propuso estigmatizar las funestas lacras morales que se llaman rutina e hipocresía y servilismo, deseando ser útil a los jóvenes que, estando en edad propicia para evitarlas, puedan formarse ideales y ennoblecer su vida; tiene ya sobradas muestras de que su esfuerzo no fue estéril. Pero más que en la eficacia de su palabra, ha creído en la de su ejemplo; desde que pronunció en la cátedra estas lecciones terminando su «carrera» exterior a una edad en que otros se preparan a comenzarla, —ha vivido conforme a sus corolarios, renunciando a beneficiarse de complicidades y costumbres que considera nocivas. Se ha dicho, con rigurosa verdad, que los más despreciables sujetos son los predicadores de moral que no ajustan su conducta a sus palabras. Sabe el autor que muy pocos moralistas podrían escribir esto mismo sin que les temblara el pulso.

••••••

Aunque el lenguaje del libro suele apartarse de la disciplina científica del autor, ha sido, para éste, una admonición permanente para vivir conforme a los principios de la moral estoica, que tiene por mejores. Mirando la dignidad en la cima de las virtudes humanas ha puesto creciente empeño en la conquista de su personalidad interior, por el trabajo y por el estudio, fuentes de libertad y de optimismo. Como escritor, prefiere un solo convencido a cien admiradores literarios; sería feliz si algún joven, por la lectura de estas páginas, se propusiera ser, simplemente, el más virtuoso de sus contemporáneos.

Enero, 1917