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Federico García Lorca

Poeta en Nueva York

Créditos

ISBN rústica: 978-84-9953-905-8.

ISBN ebook: 978-84-9953-904-1.

Sumario

Créditos 4

Presentación 9

La vida 9

Poeta en Nueva York 10

I. Poemas de la soledad en Columbia University 15

Vuelta de paseo 17

1910 18

Fábula y rueda de los tres amigos 19

Tu infancia en Menton 22

II. Los negros 25

Norma y paraíso de los negros 27

Oda al rey de Harlem 29

Iglesia abandonada 34

III. Calles y sueños 37

Danza de la muerte 39

Paisaje de la multitud que vomita 43

Paisaje de la multitud que orina 45

Asesinato 47

Navidad en el Hudson 48

Ciudad sin sueño 50

Panorama ciego de Nueva York 52

Nacimiento de Cristo 54

La aurora 55

IV. Poemas del lago Eden Mills 57

Poema doble del lago Eden 59

Cielo vivo 61

V. En la cabaña del Farmer 63

El niño Stanton 64

Vaca 66

Niña ahogada en el pozo 67

VI. Introducción a la muerte 69

Muerte 71

Nocturno del hueco 72

Paisaje con dos tumbas y un perro asirio 75

Ruina 76

Luna y panorama de los insectos 78

VII. Vuelta a la ciudad 81

New York 83

Cementerio judío 86

VIII. Dos odas 89

Grito hacia Roma 91

Oda a Walt Whitman 94

IX. Huida de Nueva York 99

Pequeño vals vienés 101

Vals en las ramas 103

X. El poeta llega a La Habana 105

Son de negros en Cuba 107

Pequeño poema infinito 109

[La luna pudo detenerse al fin] 111

Libros a la carta 115

Presentación

La vida

Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 5 de junio de 1898-entre Víznar y Alfacar, 18 de agosto de 1936). España.

Poeta, dramaturgo y prosista. Adscrito a la llamada generación del 27, es el poeta de mayor influencia de la literatura española del siglo XX.

Nació en una familia de posición económica desahogada y fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca; su padre fue don Federico García Rodríguez, un hacendado, y su madre, doña Vicenta Lorca, maestra de escuela que fomentó el gusto literario a su hijo.

Como estudiante fue algo irregular, abandonó la Facultad de Derecho de Granada para instalarse en la Residencia de Estudiantes de Madrid (1918-1928); y pasado un tiempo regresó a la Universidad de Granada donde se graduó como abogado.

En 1918 publicó su primer libro Impresiones y paisajes, costeado por su padre. En 1920 se estrenó su obra de teatro El maleficio de la mariposa, y en 1921 se publicó su Libro de poemas. En esta época frecuentó a los poetas de su generación: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, y sobre todo a Buñuel y Dalí, a quien después le tributó Oda a Salvador Dalí. El pintor, por su parte, pintó los decorados de la pieza teatral Mariana Pineda.

Hacia 1928 Lorca publicó la revista literaria Gallo, de la cual salieron apenas dos números.

En 1929 se marchó a Nueva York. Para entonces se habían publicado, además de los libros ya citados, sus libros Canciones (1927) y el Primer romancero gitano (1928), su obra poética más célebre.

De su viaje a Nueva York nace el libro Poeta en Nueva York. De esta ciudad Lorca viajó en 1930 a La Habana, donde escribió parte de sus obras Así pasen cinco años y El público, ese año regresó a España donde fue recibido en Madrid con la noticia de que su farsa La zapatera prodigiosa estaba en escena.

En 1931 se instaura la Segunda República española y esta nombró a Fernando de los Ríos como Ministro de Instrucción Pública, quien fue el principal mecenas de Lorca durante los primeros años del poeta en España. García Lorca fue nombrado codirector de la compañía estatal de teatro La barraca donde produjo, dirigió, escribió, y adaptó varias obras teatrales. Escribió en este período Bodas de Sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera.

En 1933 viajó a Argentina y su puesta en escena de La dama boba de Lope de Vega atrajo a más de sesenta mil personas. Entre este año y 1936 escribió Diván de Tamarit, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, La casa de Bernarda Alba y trabajó en La destrucción de Sodoma.

Tras el estallido de la Guerra Civil española, Lorca rehusó el exilio ofrecido por Colombia y México, cuyos embajadores previeron que el poeta pudiera ser víctima de un atentado.

Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto de 1936 fue detenido en la casa de su amigo, el también poeta Luis Rosales, quien obtuvo la promesa de que sería puesto en libertad «si no existía denuncia en su contra». La orden de ejecución fue dada por el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán. Valdés contaba con el visto bueno del general Queipo de Llano, a quien se consultó sobre qué hacer con Lorca. Parece que fue fusilado la madrugada del día 18 de agosto de 1936.

Poeta en Nueva York

Publicado póstumamente en 1940, pero escrito entre 1929-1930 en Nueva York, durante la residencia de Lorca como estudiante en la Universidad de Columbia, Poeta en Nueva York reúne poesías de indudable inspiración surrealista, aunque bastante más lúgubres que la mayor parte de sus poemas. Testigo de la Nueva York asolada por la pobreza tras el crack de 1929, Lorca escribe sobre la soledad y la desesperación en una ciudad de pesadilla donde deambulan seres oprimidos y reina la miseria. Buena parte de los poemas están dedicados a los negros estadounidenses, en particular a los moradores del barrio de Harlem. El poemario concluye con dos odas, una de ellas dedicada al padre de la poesía estadounidense, Walt Whitman, y con dos valses para celebrar la partida de Nueva York, la llegada a La Habana y el encuentro con la animada música cubana, que transporta al poeta, y con él al lector, a las puertas de un lugar mucho más luminoso: el Sur.

A Bebé y Carlos Morla

Los poemas de este libro están escritos en la ciudad de Nueva York el año 1929-1930, en que el poeta vivió como estudiante en Columbia University.

F. G. L.

I. Poemas de la soledad en Columbia University

Furia color de amor,

amor color de olvido.

Luis Cernuda

Vuelta de paseo

Asesinado por el cielo,

entre las formas que van hacia la sierpe

y las formas que buscan el cristal,

dejaré caer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta

y el niño con el blanco rostro de huevo.

Con los animalitos de cabeza rota

y el agua harapienta de los pies secos.

Con todo lo que tiene cansancio sordomudo

y mariposa ahogada en el tintero.

Tropezando con mi rostro distinto de cada día.

¡Asesinado por el cielo!

1910

Intermedio

Aquellos ojos míos de mil novecientos diez

no vieron enterrar a los muertos,

ni la feria de ceniza del que llora por la madrugada,

ni el corazón que tiembla arrinconado como un caballito de mar.

Aquellos ojos míos de mil novecientos diez

vieron la blanca pared donde orinaban las niñas,

el hocico del toro, la seta venenosa

y una luna incomprensible que iluminaba por los rincones

los pedazos de limón seco bajo el negro duro de las botellas.

Aquellos ojos míos en el cuello de la jaca,

en el seno traspasado de Santa Rosa dormida,

en los tejados del amor, con gemidos y frescas manos,

en un jardín donde los gatos se comían a las ranas.

Desván donde el polvo viejo congrega estatuas y musgos,

cajas que guardan silencio de cangrejos devorados

en el sitio donde el sueño tropezaba con su realidad.