AGRADECIMIENTOS

No es fácil plasmar en unas líneas mi agradecimiento a tantas personas queridas que en estos años han estado a mi lado. Hemos compartido momentos buenos y también dificiles.

En primer lugar quiero agradecerle a mi familia su apoyo y acompañamiento; en especial a mi hermana Tere, por su presencia.

A Consuelo Ruiz, Paloma Andrés, Pilar Blanco y Rosa Casado, por su ánimo y esperanza.

A Juan Luís García, entrañable amigo, que como otras veces, ha sido mi interlocutor y crítico en la discusión de cada una de estas páginas.

A Carlos Arango y a la Red de amigas/os de España y América Latina, que han supuesto un gran soporte afectivo.

A Pilar Acevedo, Concepción Núñez, Rigoberto León, Carlos Figueroa, Esther Casanova, Alejandra, Aurora y Marta Toledo, por hacerme partícipe de su tierra entrañable que es México. A Sara Olstein, Margarita Ripoll, Rachel Gutiérrez, Aglaete, Maribel Chalas, Juan Luis Alvarez, Norberto Inda, Pilar Olavarría, Marina Laski y Paola.

A Lluci y Miquel por su viaje laberíntico.

A la inmensa Amparo Cardaño por su gran corazón.

A Josep Vicent Ramón, Teresa Segarra, Violeta Mendoza, Erick Pescador y Jesús Gasent, compañeros y amigos, por su cuidado.

A Susi, mi gran colaboradora.

A Guillermo Ramos, por sus dibujos y por hacerme reír incluso en momentos en que no tenía demasiadas ganas.

A la médica Carmen Jiménez, por su comprensión, respeto, aportes y atención.

Al doctor Osadolor, Cañuelo, Hailiang y Alcaino.

A Tan Nguyen por sus consejos.

A Victoria Sau.

A las personas que participaron en el taller internacional de España y México, con las que he vivido tan buenos momentos.

A toda la gente que ha participado en talleres, clientes y amigos/as que de una u otra forma han colaborado en este libro aportándome fotos, sus dibujos –como Santos Perales que ha tratado de plasmar en dibujo algunos de mis sueños–, bibliografía o sugerencias, y tantas otras personas que me he encontrado en el camino durante estos años, amigas y amigos que me han hecho saber que están ahí, para lo que necesitara.

A quienes han apoyado la Fundación de Terapia de Reencuentro, en especial a Andrés e Inma.

A Salvador Pániker, con admiración y respeto.

A Agustín Paniker, director de la Editorial Kariós, por animarme a escribir este libro y confiar de nuevo en mí.

A todas y a todos, gracias.

BIBLIOGRAFÍA